| Qué hacemos |
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El masaje infantil se dirige a la pequeña infancia, a los padres, a las madres, a los cuidadores y a todas aquellas personas de cualquier ámbito que trabajan o quieren trabajar dentro del mundo de la infancia.
Nuestros ámbitos prioritarios de actuación: Población general. Papás, mamas y cuidadoresPadres y madres que con ilusión quieren vivir este periodo con mayor intensidad.Padres y madres que a menudo, arrastrando el peso de la carga socio-cultural, les cuesta escuchar su propio instinto respecto a la escucha de las necesidades de su propio bebé. Padres y madres que por su ideología, o las informaciones descontextualizadas o muy parciales, no son partidarios de tocar y coger mucho a su bebé; estos niños sufren a menudo una falta importante de contacto. Y en especial a los papás. El masaje es una excelente forma de acercamiento y de comunicación que permite crear un espacio propio de interacción también con el papá, que a veces puede sentirse un tanto excluido, por la intensa dependencia natural mamá-bebé. El padre transmitirá seguridad y bienestar al pequeño, y él saldrá reforzado de la especial relación que les une, ganará en autoconfianza al ver la respuesta de su hijo y la relación que ambos van desarrollando. Saldrán muy beneficiados y además fortalecerá directamente las bases de la relación familiar. Centros de salud y hospitalariosGrupos de postparto, donde para las madres es tan importante descubrir los propios instintos y necesidades mutuas (madre y bebé), lo cual también favorece la creación de lazos afectivos lo más pronto posible y prioriza la autoestima de la madre.Con bebés prematuros o recién nacidos con periodos de hospitalización largos, que a menudo no tienen acceso al contacto con los padres. Los bebés prematuros o que han sido hospitalizados, separados de los padres, necesitan normalmente mucho apoyo, y especialmente de sus padres. Los bebés pasan por momentos traumáticos y están muy sensibles. La relación que tienen con el tacto es en general negativa debido a las intervenciones médicas: pinchazos, vías... Los padres de los bebés prematuros están muy sensibles al llanto del bebé y ante cualquier intervención o inprevisto que pueda surgir. Necesitan reasegurarse, encontrar su papel de padres y sentir que son capaces de cuidar, atender y acceder física y emocionalmente a su hijo como cualquier padre o madre. Necesitan sentir que su hijo los necesita a ellos tanto como a los cuidados hospitalarios que se les brinda.
Con niños oncológicos terminales u hospitalizados en controles periódicos:
Grupos de trabajo, por medio del ambulatorio, con madres y padres en barrios desaventajados. Centros de atención o acogida al niño/aEl tacto es un lenguaje excepcionalmente poderoso para un niño/a y especialmente para aquellos a quienes les cuesta confiar en el otro después de una pérdida dolorosa y una inestabilidad en las personas referentes.Niños que, por la separación de la madre/padre o de la familia, sufren una pérdida emocional y cuyos únicos lazos emocionales fuertes de los que el niño disponía quedan cortados; niños que han sido abandonados al poco de nacer, faltándoles un lazo emocional referencial que les permita crecer y desarrollar su persona en todos los ámbitos: corporal, psíquico y emocional de una forma armónica.
Familias de riesgo. Niños con riesgo de maltratos y sus padres o cuidadoresPadres de riesgo y sus niños/as (nivel socio-económico bajo, baja madurez emocional, alcohólicos, drogadictos, con problemática social diversa...) donde la sensibilidad y el respeto de los padres respecto a los hijos pueden estar bastante distorsionados.Niños con periodos de separación largos, generalmente por hospitalizaciones necesarias (los estudios muestran un número elevado de casos de maltratos en estos casos). Niños de cualquier nivel social donde el maltrato psicológico puede suponer una disminución en su desarrollo. Madres en régimen penitenciario al cuidado de sus pequeños (0-2 años). Niños con disminuciones físicas y psíquicas y sus padresNiños con cualquier tipo de patologia que son aceptados tal y como son y sus padres desean estimular a su hijo con todos los beneficios del contacto corporal, y en especial, con el nutriente afectivo-emocional. El masaje infantil en estos casos es un canal muy importante para unir a los padres con sus bebés; y además, aumenta los beneficios físicos, facilita la conexión y el ajuste con el niño mientras va creciendo. Favorece la aceptación emocional en las primeras etapas de la vida y la normalización del niño "no esperado".Núcleos familiares donde las patologías de los hijos dificultan la vinculación afectiva entre padres e hijos y provocan distanciamiento. Niños que por su patología tienden a ser "escondidos" por sus padres, dificultando la sociabilidad de los propios padres y del núcleo padres-niño con el resto de la gente. Facilita la integración de estos padres, madres y niños. Padres que descuidan necesidades básicas como la limpieza y el cuidado del propio niño. Padres que les cuesta aceptar las expresiones del propio niño como autónomas, y tenerlas en cuenta. Niños en el ámbito escolar.En el niño escolarizado, tanto en guarderías como en preescolar (4 meses a 4 años), puede suponer un tesoro como medio para modificar relaciones tanto entre los propios niños como entre maestro-niño/a.En niños con conductas agresivas, transforma comportamientos y relaciones. Ayuda a los ñiños en periodos de adaptación en que tienen más dificultad. Incentiva la creatividad y la expresividad tanto del lenguaje corporal como del verbal. Es un camino global para introducir en el bloque de contenidos de la educación infantil: "conocimiento de uno mismo", y trabajar actitudes. Es un momento en el que el niño recibe una atención individualizada en el lenguaje corporal (el más cercano a él), con una gran dosis de afectividad |

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